Una señora muy pobre telefoneó para un programa Cristiano de radio pidiendo ayuda, pues no tenía nada que comer. Un brujo dedicado al mal que por casualidad oía el programa consiguió su dirección, llamó a sus sirvientes y ordenó que compraran alimentos y los llevaran hacia la mujer, con la siguiente instrucción:
«Cuando ella pregunte quien mandó estos alimentos, respondan que fue el DIABLO».
Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente comenzó a guardar los alimentos que le llevaron los sirvientes del brujo.
Al ver que no preguntaba nada, ellos le preguntaron:
« ¿Señora no quiere saber quién le envió estas cosas? »
La mujer en la simplicidad de la fe, respondió:
« Cuando Dios manda, hasta el diablo obedece »
Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. (Eclesiastés 2:26)
Enviado por: Francisco Diaz Iglesia de Cristo Betuel