Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de octubre de 2011

Reflexión


El Fracaso…












Fracaso no significa que estemos derrotados:
significa que hemos perdido solo una batalla.


Fracaso no significa que no hemos logrado nada:
significa que hemos aprendido algo,

No significa que hemos sufrido el descrédito:
significa que estuvimos dispuestos a ensayar.


No significa falta de capacidad:
Significa que debemos hacer las cosas de una manera diferente.

Fracaso no significa que somos inferiores:
Significa que no somos perfectos.


No significa que hemos perdido nuestra vida:
significa que tenemos buenas razones para empezar de nuevo.

No significa que debemos echarnos atrás:
significa que debemos luchar con mayor ahínco.


Fracaso no significa que jamás lograremos nuestras metas:
significa que tardaremos un poco en alcanzarlas.

Fracaso no significa que Dios nos ha abandonado:
significa que Dios tiene una idea mejor!!



Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante. (Filipenses 3:13)


No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. (Isaías 41:10)

Porque yo soy tu Dios, que te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudaré. (Isaías 41:13)

:D

Sigue leyendo…

miércoles, 12 de octubre de 2011

Reflexión


Un hombro para llorar…

Quien no ha visitado Chascomús se ha perdido una experiencia formidable: excelentes paisajes naturales que se entremezclan con antiguas estancias y nuevos diseños arquitectónicos, una inmensa laguna que constituye un atractivo único para la pesca y la práctica de diversas disciplinas náuticas, y una población que recibe con suma calidez a los turistas que llegan a su ciudad cada fin de semana.

A pesar de las tremendas inundaciones que han azotado su geografía a lo largo de su historia, la actividad agrícola y agropecuaria sigue adelante gracias al compromiso de quienes trabajan, viven y sienten suya esta hermosa ciudad de la provincia de Buenos Aires.

¡Tengo tantos buenos recuerdos! ¡Tantas anécdotas que contar del tiempo que viví allí durante mi niñez!

Corría el año 1983 y mi primer grado en la escuela primaria me atemorizaba (¡para qué negarlo!). A mis seis años de edad empezaba a comprender que la situación nacional estaba cambiando. ¡Y cómo no darme cuenta! El candidato que ganó las elecciones presidenciales, constituyendo el retorno de la democracia argentina, era nada más ni nada menos que un chascomunense: Raúl Alfonsín.

Pero lejos de la política y los cambios que estaban por llegar, ese año también ocurrió algo que me sacudió: uno de mis compañeros, Lucas Alfonsín (sobrino del presidente electo), sufrió el fallecimiento de su mamá. ¡Imagínese! ¡Seis años de edad! Debo confesar que no sabía qué hacer. Mis compañeros tampoco. Estábamos profundamente consternados.

Aquella fue la primera vez que sentí muy de cerca el sufrimiento ajeno, y no supe qué hacer. Luego, a través de los años, sucedieron otros hechos similares con amigos, familiares y gente que conozco. Nuevamente no supe qué hacer.

¿Pero sabe algo? Finalmente llegué a la conclusión que aquel que sufre no espera sólo nuestros consejos o nuestros buenos deseos. Sencillamente necesita un hombro sobre el cual llorar, una mirada que preste atención y dos oídos dispuestos a escuchar. Alguien, en definitiva, que traspase la estructura de las frases hechas y con su propia vida exprese: aquí estoy, te acompaño, puedes contar conmigo.

El que habla sin pensar hiere como un cuchillo, pero el que habla sabiamente sabe sanar la herida. Las palabras amables son como la miel: endulzan la vida y sanan el cuerpo (Proverbios 12:18, 16:24).


Seamos parte del cambio… ¡una persona a la vez!


:D
Sigue leyendo…

martes, 4 de octubre de 2011

Reflexión


Mi Mamá…

A los 4 años: “¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!”

A los 8 años: “¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!”

A los 12 años: “Mi mamá realmente no lo sabe todo.”

A los 14 años: “Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto”

A los 16 años: “¿Mi madre? Pero ¿qué sabrá ella?”

A los 18 años: “¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!”

A los 25 años: “Bueno, puede que mamá sepa algo del tema…”

A los 35 años: “Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá.”

A los 45 años: “Seguro que mi madre me puede orientar”

A los 55 años: “Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?”

A los 65 años: “¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!”


Honra á tu padre y á tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Señor tu Dios te da (Éxodo 20:12)

Sigue leyendo…

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Reflexión


Mas que un trabajo…

Un joven muchacho entró apresuradamente dentro de una estación de servicio y le preguntó al encargado si tenía un teléfono público.

El encargado asintió con la cabeza.  Seguro, allí está. 

El muchacho introdujo algunas monedas, marcó un número y esperó la respuesta.  

Finalmente alguien le contestó. Uh señor,  dijo con voz profunda, ¿podría serle útil un muchacho honesto, buen trabajador, para trabajar con usted?

El encargado no pudo evitar oír la pregunta.  

Después de unos instantes, el muchacho dijo:  Oh, usted ya tiene un muchacho joven, honesto y buen trabajador?  

Bueno, está bien. Igualmente gracias.

Con una amplia sonrisa de oreja a oreja, cortó la comunicación y volvió a su coche, cantando eufóricamente.

Eh, permíteme un minuto, lo llamó el encargado de la estación.  No pude evitar escuchar tu conversación. ¿Por qué estás tan contento? Yo pensé que el hombre te había dicho que ya tenía a alguien y no te necesitaba.  

El muchacho sonrió. 

 Bueno, verá usted, yo soy el muchacho honesto y trabajador.  ¡Estaba solamente controlando mi trabajo!

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. (Colosenses 3:23)
Fuente: Aguas refrescantes, Editorial UNILIT



Sigue leyendo…