jueves, 21 de octubre de 2010

La misión de Cristo truinfará

No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe: Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido en la gloria (1 Timoteo 3:16).

¡Vaya resumen! Las palabras que María Magdalena dijo a los ángeles en la tumba vacía has quedado muy atrás: «Es que se han llevado a mi Señor, y no sé dónde lo han puesto » (Juan 20:13). Sí, sabemos dónde está nuestro Señor. Fue recibido en gloria, y según lo que dijo antes de partir, fue a prepararnos un lugar.

¿Cuál de las seis afirmaciones que componen el « misterio de la piedad » es la que más te impresiona? A mí me emociona la frase « Creído en el mundo », porque al recordar Juan 3:16 me doy cuenta que nuestra función en el proceso de la salvación consiste en creer.

Es una gran historia la de Dios manifestado en carne, desde el anuncio a la virgen María y la predicción del ángel Gabriel, pasando por el pesebre, ha huida a Egipto y luego por Nazaret, hasta el Calvario. Es la historia de amor más extraordinaria que jamás se haya escrito. Juan escribió: « Y el verbo se hizo hombre […] Y hemos contemplado su gloria » (Juan 1:14).

La predicación a los gentiles también es una linda historia, porque mientras la repasamos nos damos cuenta de la forma en que se fue ampliando la visión de los primeros discípulos. Luego la comprensión de la iglesia y el espíritu emprendedor del apóstol Pablo.

Te confieso que muchas veces me siento acorralado y me pongo a pensar de qué manera Dios terminará la ogra de evangelización. Los retos son muy grandes y la tarea es realmente imposible para nosotros, pero conocemos el final: Cristo será « creído en el mundo »… ¿Te gustaría hoy participar en esta empresa?

« A fin de que la obra pueda avanzar en todos los ramos, Dios pide vigor, celo y valores juveniles. Él ha escogido a los jóvenes para que ayuden en el progreso de su causa »

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