miércoles, 18 de agosto de 2010

En sociedad con Dios

Recita siempre el libro de la Ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito (Josué 1:8).

¿Te das cuenta de las tareas asignadas a Josué? ¿Te gusta para una descripción de puesto de trabajo? Pensar y hacer. ¡Esa es la clave para el desarrollo integral del ser humano! Cuando el pensar y hacer se conjugan emerge tu individualidad, que es una facultad que te hace semejante a Dios.

El discurso divino comienza desde el versículo 2 de este primer capítulo del libro de Josué. Las encomiendas siguen hasta el versículo 9. Pasar el Jordán, conquistar la tierra, repartir la heredad al pueblo, actuar conforme a la ley que Moisés había dado. Estas fueron las tareas. Por favor, ahora observa las actitudes para el desempeño que Dios puso delante de él: Firmeza en las decisiones, persistencia en la conquista, esfuerzo, valentía, lealtad, integridad y obediencia.

¿Y los recursos provistos por « el jefe »? Compromiso de entregar la tierra, seguridad de una compañía permanente, garantía de resultados esperados, Horizonte de prosperidad. Además de la promesa de que todo le saldría bien. Dios condujo a Josué a un compromiso concreto.

A manera de resumen, primero, leer. Pero la propuesta es una lectura profunda, con meditación, para llegar a comprender la voluntad de Dios. Luego, aprender porciones de memoria de tal manera que constituyan la base del vocabulario en el ejercicio de su liderazgo. Así se conforma el « pensar ». Pero como toda moneda tiene dos caras, también está el « hacer », que se concreta en obedecer su Palabra.

En mi trabajo he encontrado que cada vez que nosotros buscamos con persistencia la voluntad de Dios y nos comprometemos a ponerla en práctica, Dios cumple su promesa. El Todopoderoso nos mantiene motivados, nos protege, nos provee un escenario de unidad, multiplica nuestros recursos, nos confirma la misión y nos lleva con entusiasmo de visión en visión. La sociedad de Dios es lo mejor que te puede pasar en esta vida.

« Acerquémonos a Dios y, por medio de una fe viva, echemos mano de sus promesas, para que la gracia de Cristo se manifieste en nosotros »

No hay comentarios: