martes, 28 de septiembre de 2010

Primero los demás

Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás (Filipenses 2:4).

Todos los días enfrentamos situaciones en las que, para que uno gane, otro tiene que perder . Por eso se escriben libros, se organizan seminarios y talleres que fomenten la filosofía de ganar.

El argumento del Apóstol Pablo comienza con palabras poderosas: Cristo, amor, compañerismo, Espíritu, afecto entrañable (Vers. 1,2). Entonces, desde esa postura abre la invitación a sentir todos el mismo amor para mantenernos unidos. Así se establece una plataforma de acción para establecer un espíritu de colaboración y no de rivalidad. ¿Pero es posible alcanzar tal objetivo? A menos que se consiga que todos nos subamos a la plataforma sugerida, es imposible considerar la propuesta de la vida que aparece en los textos siguientes. Primero el versículo 3, en el cual se nos invita a evitar las contiendas o la búsqueda de la propia gloria. En lugar de eso, es mejor vivir con humildad y considerar a los demás, mejores que uno mismo.

¿Qué hace falta para que algo así en verdad suceda? La única solución es un cambio en el corazón humano, para el que es más fácil portarse mal que bien… ¡Un verdadero milagro! ¡Nadie es capaz de algo así! Pero espera un momento. Hay millones y millones de personas en las que este cambio se ha llevado a cabo. Uno de ellos fue John N, Andrews, quien decidió dejar su tierra para compartir el evangelio en Europa, donde ya se habían librado bastantes guerras religiosas; para el siglo XIX, los europeos ya se habían desencantado del cristianismo. El pastor Andrews viajó junto con sus dos hijos a proclamar la verdad del pronto regreso de Jesús a este mundo; sin embargo, nunca volvió a casa. Murió en supuesto de combate. Tiempo después lo siguió su hija, que también se había dedicado a predicar el evangelio. Lo dejaron todo por Cristo y sirvieron a la humanidad, siguiendo el ejemplo de su Maestro.

Por lo tanto, estarán en el mismo lugar donde hoy mora Jesucristo.

« Los que ciertamente se han familiarizado, por un conocimiento experimental, con el amor y la tierna compasión de nuestro padre celestial, impartirán gozo y luz dondequiera se encuentren»

No hay comentarios: