Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa…
Pero Dios le envió un cactus y una oruga…
El hombre quedó triste, pues no entendió por qué su pedido había llegado errado.
Luego pensó: --con tanta gente que atender… --
Y resolvió no cuestionar.
Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el pedido que había olvidado. Para su sorpresa, del espinoso cactus había nacido una bella flor y la horrible oruga se había transformado en una bellísima mariposa.
Dios siempre hace lo correcto. Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está errado.
Si pediste a Dios una cosa y recibiste otra… confía.
Ten la seguridad de que él siempre dará lo que necesitas en el momento adecuado, No siempre lo que deseas…
Como Dios nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante sin dudar ni murmurar
La espina de hoy… Sera la flor de mañana…
Enviado por: Abner Elias iglesia Sión
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